¿Por quéJesús?

Curso Alpha

Las relaciones interpersonales son emocionantes. El cristianismo se trata, en primer lugar, de relaciones más que de normas y reglas. Se trata de una Persona más que de una filosofía.

01 — Introducción

¿De qué se trata?

Relaciones

Las relaciones interpersonales son emocionantes. Son la dimensión más importante de nuestras vidas, bien se trate de nuestra relación con nuestra pareja, nuestros hijos, nietos, amigos.

El cristianismo se trata, en primer lugar, y antes que nada, de relaciones más que de normas y de reglas. Se trata de una Persona más que de una filosofía. Se trata de la relación más importante de todas: nuestra relación con el Dios que nos creó.

Jesús dijo que el mandamiento primero y más grande es amar a Dios. El segundo es amar al prójimo. Por lo tanto, el cristianismo tiene que ver también con nuestras relaciones con otras personas.

Amar a Dios

El primer mandamiento

Amar al prójimo

El segundo mandamiento

Relación, no reglas

Una Persona, no una filosofía

El cristianismo se trata de la relación más importante de todas: nuestra relación con el Dios que nos creó.

02 — La necesidad

¿Por qué tenemos necesidad de Él?

Tú y yo fuimos creados para vivir en una relación con Dios, y hasta que no encontremos esa relación, siempre habrá algo que falte en nuestras vidas.

«Tengo un vacío en lo más hondo de mi ser».

— Un cantante de música rock

Onassis

«Tener millones no añade nada a lo que un hombre necesita en la vida».

Dinero · Droga · Éxito

«Te dan una satisfacción temporal, pero después te dejan vacío».

Jesús

«Yo soy el pan de vida» — el único que satisface nuestra hambre.

Hambre 1 de 3

Hambre de sentido

Siempre hay un punto en que todos nos preguntamos: «¿Por qué estoy en este mundo?», «¿tiene algún sentido la vida?».

«El hombre no puede vivir sin un significado.»

Albert Camus

Hasta que no vivamos en una relación con Dios, nunca encontraremos el verdadero sentido de la vida. Otras cosas pueden proveer una satisfacción pasajera, que no perdura. Únicamente a través de una relación con nuestro Creador encontramos el verdadero sentido y significado de nuestra vida.

03 — La persona

¿Quién es Jesús?

Jesús es el hombre más sobresaliente que jamás ha existido. Es la piedra angular de nuestra civilización: llamamos «a.C.» a todo lo anterior y «d.C.» a todo lo posterior a Él.

a.C.

antes de Cristo

d.C.

después de Cristo

01

Sus declaraciones

Jesús declaró que Él era el Hijo único de Dios, poniéndose al mismo nivel que Dios, al asumir la autoridad para perdonar los pecados. Asimismo, declaró que algún día juzgaría al mundo, y que en ese momento, lo más importante sería la respuesta que le hayamos dado a Él en esta vida.

Un hombre que fuera simplemente un hombre y que dijera las cosas que dijo Jesús no podría ser un gran maestro moral, sino que se trataría de un lunático, o el «mismísimo demonio». Tienen que escoger. O bien Jesús era, y es el Hijo de Dios, o bien era un loco o algo mucho peor.

C. S. Lewis

02

Su carácter

Muchas personas que no se consideran cristianas ven a Jesús como el mejor ejemplo de una vida entregada. En lo que respecta a sus enseñanzas, hay un consenso generalizado en decir que son las más puras y excelentes que jamás hayan brotado de los labios de un hombre.

Creo que no hay persona más perfecta, con más amor, más profundidad y más comprensión que Jesús. Me digo a mí mismo, inflamado de un celoso amor, que no sólo no hay nadie como Él, sino que nunca podrá existir alguien como Él.

Fiodor Dostoyevski

03

Su victoria sobre la muerte

Las pruebas existentes acerca de la resurrección física de Jesús son, de hecho, de mucho peso. Durante las seis semanas siguientes a su muerte, Jesús fue visto por más de 550 personas en once ocasiones diferentes. Las vidas de los discípulos fueron transformadas, y la Iglesia cristiana nació y creció a un ritmo extraordinario.

Para demostrar que es la viva verdad, existen a su favor una cantidad tan desbordante de pruebas, tanto positivas como negativas, factuales como circunstanciales, que ningún jurado inteligente en el mundo dejaría de concluir que el relato de la Resurrección es verdadero.

Lord DarlingAntiguo Presidente del Tribunal Supremo de Inglaterra

Conclusión de C. S. Lewis

«Por extraño o terrible o improbable que pueda parecer, tengo que aceptar la idea de que Él era y es Dios».

Lunático, demonio, o Hijo de Dios — Él no nos dejó otra opción.
04 — La misión

¿Por qué vino al mundo?

Jesús es el único hombre que ha escogido nacer, y uno de los pocos que han escogido morir. Él dijo que vino para dar su vida en rescate por muchos.

Marcos 10,45
«Ni aún el Hijo del hombre vino para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos».

Cicerón describió la crucifixión como «la más cruel y horripilante de todas las torturas». Jesús fue azotado, cargó su cruz, y fue clavado con clavos de quince centímetros. Pero la peor agonía fue espiritual: ser separado de Dios mientras cargaba nuestros pecados.

01

Esclavos

La palabra «rescate» viene del mercado de esclavos. El pecado nos esclaviza: «todo el que peca es esclavo del pecado».

02

Rescate pagado

Una persona podía comprar un esclavo para darle libertad, pero primero tenía que pagar el «rescate». Jesús pagó con su sangre derramada en la cruz.

03

Libertad

«Si tú o yo fuéramos la única persona que quedara sobre la faz de la tierra, Él lo haría igualmente». Jesús dio su vida por amor a nosotros.

«El Hijo de Dios, quien me amó y dio su vida por ».

— Gálatas 2,20

05 — La libertad

¿De qué y para qué nos hace libres?

Jesús ya no está físicamente en la tierra, pero no nos ha dejado solos. Nos ha enviado Su Espíritu Santo, que viene a morar dentro de nosotros y nos da una nueva libertad.

Libres DE
Lo que nos libra

Libres de la culpabilidad

Ya sintamos culpabilidad o no, todos somos culpables ante Dios. Jesús asumió nuestra condena mediante su muerte en la cruz, para que pudiéramos ser perdonados completamente y ser liberados de nuestra culpabilidad.

«Porque la paga del pecado es muerte.»Romanos 6,23

Libres de la adicción

Las cosas que hacemos mal son como una adicción. Jesús dijo: «todo el que peca es esclavo del pecado». El poder de esta adicción al pecado fue destruido en la cruz.

«Así que si el Hijo los libera, serán ustedes verdaderamente libres.»Juan 8,36

Libres del temor

Jesús vino para anular, mediante la muerte, al que tiene el dominio de la muerte—es decir, al diablo—y librar a todos los que por temor a la muerte estaban sometidos a esclavitud durante toda la vida. Ya no tenemos que temer a la muerte.

Para qué vivimos
Libres PARA

Libres para conocer a Dios

Las cosas que hacemos mal causan una barrera entre nosotros y Dios. Al morir en la cruz, Jesús eliminó esa barrera, haciendo posible que tengamos una relación con nuestro Creador convirtiéndonos en Sus hijos e hijas.

Son las iniquidades de ustedes las que los separan de su Dios.Isaías 59,2

Libres para amar

Al mirar a la cruz, entendemos el amor de Dios por nosotros. Cuando el Espíritu de Dios viene a vivir dentro de nosotros, recibimos un nuevo amor hacia Dios y hacia los que nos rodean: una vida centrada en el amor y el servicio.

Nosotros amamos a Dios porque él nos amó primero.1 Juan 4,19

Libres para cambiar

La buena noticia es que con la ayuda del Espíritu Santo, sí podemos cambiar. El fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio.

Gálatas 5,22El fruto del Espíritu

El fruto del Espíritu

Gálatas 5,22

AmorAlegríaPazPacienciaAmabilidadBondadFidelidadHumildadDominio propio
06 — Las excusas

¿Por qué no?

Dios nos ofrece el perdón y la libertad en Cristo Jesús, y su Espíritu Santo. Todo esto es un obsequio. Cuando alguien nos ofrece un regalo, podemos aceptarlo o rechazarlo. Veamos las excusas más comunes.

Cuando la gente dice esto, normalmente quiere decir que son bastante felices sin Dios. Lo que se les escapa es que nuestra mayor necesidad no es «la felicidad» sino «el perdón». Sólo una persona muy orgullosa puede decir que no tiene necesidad de perdón. O bien aceptamos lo que Jesús hizo en la cruz por nosotros, o bien algún día tendremos que pagar la justa pena por las cosas que hemos hecho mal.

Lo que es gratis para nosotros, no fue gratis para Jesús.
07 — La respuesta

¿Qué debemos hacer?

Hay algo que tenemos que hacer para aceptar el don de Dios: un acto de fe. No es una fe a ciegas, sino depositar nuestra confianza en una Persona. Es como el paso de fe que dan los novios el día de su boda.

«Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna».— Juan 3,16
01

«Perdón»

Pídele perdón a Dios por todas las cosas que hayas hecho mal, y renuncia a todo aquello que sabes que está mal en tu vida. Eso es lo que la Biblia quiere decir con la palabra «arrepentimiento».

02

«Gracias»

Significa creer que Jesús murió en la cruz por ti. Dale las gracias por morir por ti y por darte gratuitamente el perdón, la libertad y Su Espíritu.

03

«Por favor»

Dios nunca entra a la fuerza en nuestra vida. Tienes que aceptar Su don e invitarlo a venir y vivir dentro de ti por medio de Su Espíritu.

Una oración para comenzar

Si estás listo,
reza así

Dios nunca entra a la fuerza en nuestra vida. Si deseas tener una relación con Él y estás preparado para decir estas tres cosas — perdón, gracias, por favor — aquí tienes una oración sencilla para dar comienzo a esta relación.

Oración
Señor Jesucristo,

Te pido perdón por las cosas que he hecho mal en mi vida. Por favor perdóname. Ahora me arrepiento y dejo atrás todo aquello que sé que está mal.

Gracias por morir en la cruz por mí para que pudiera recibir el perdón y la libertad. Gracias porque me ofreces ahora tu perdón y el don de tu Espíritu Santo. Recibo, ahora, ese don.

Te pido que entres en mi vida, por medio del Espíritu Santo, para que me acompañe siempre.

Gracias, Señor Jesús. Amén.
08 — El camino

¿Y ahora qué?

Una vez que hemos recibido a Jesús y depositado nuestra confianza en Él, nos convertimos en hijos de Dios. Esta relación crece a medida que escuchamos su voz y hablamos con Él.

01

Díselo a alguien

Es importante que se lo comuniques a alguien. Muchas veces es sólo en el momento en que se dice a otra persona cuando la decisión se convierte en una realidad.

Probablemente es mejor comenzar por alguien a quien creas que le va a agradar tu decisión.

02

Lee la Biblia

Dios es nuestro Padre celestial, y como cualquier padre, quiere que tengamos una relación cercana con Él. Esta relación crece a medida que escuchamos su voz por medio de la lectura de la Biblia.

Comienza a leer diariamente algunos versículos del Evangelio de Juan (el cuarto libro del Nuevo Testamento), pidiéndole a Dios que te hable a medida que lees.

03

Habla con Dios

Comienza a hablar con Dios todos los días en oración. Una guía útil son cuatro palabras: Adoración, Confesión, Acción de gracias y Súplica.

Adora a Dios por quien es; confiésale lo que has hecho mal; dale gracias por sus bendiciones; y pide por ti, tus amigos y los demás.

04

Incorpórate a una Iglesia viva

La Iglesia es esencialmente una asamblea de cristianos que se reúnen para alabar a Dios, escuchar lo que Dios les está diciendo, animarse los unos a los otros y desarrollar amistades.

¡Tendría que ser un lugar apasionante al que acudir!

Testimonio personal

«La primera vez que oré una oración parecida fue el 16 de febrero de 1974 y me cambió la vida. Ha sido la cosa mejor y más importante que jamás he hecho. Confío en que también lo será para ti».

— Nicky Gumbel